Para picar
Ceviche de reineta
$9.900
Agregar al pedidoHecho en Chile para restaurantes chilenos
El comensal escanea el QR de su mesa y ve cada plato a pantalla completa, con su foto, su precio y lo que lleva. Sin instalar nada. Y cuando se acaba algo, desaparece de todas las mesas al instante.
Sin permanencia · Montamos tu carta nosotros · Tus datos son tuyos
Para picar
$9.900
Agregar al pedidoFondos
$14.500
Agregar al pedidoSobremesa
$4.800
Agregar al pedido75 KB
pesa la carta entera
Abre en segundos con datos móviles
24
estilos de carta
De la fonda al restaurante de mantel
0
apps que instalar
Se abre en el navegador del comensal
5 min
para tener tu QR
Imprimible en hoja A4 desde el panel
Qué hace
No es un PDF con un QR delante. Es una carta que cambia cuando cambia tu cocina, que se ve bien en el teléfono de cualquiera y que te cuenta qué pasó al final de la noche.
Cada plato ocupa la pantalla entera, como una historia de Instagram. El comensal desliza, mira y pide.
Un interruptor en el móvil del encargado y el plato desaparece de todas las mesas en menos de un segundo.
Hoja A4 lista para imprimir y plastificar. Sabes qué mesa escaneó, así que el pedido llega con número.
Los platos más vistos, los que se miran y no se piden, y a qué hora. Para decidir la carta con datos y no con corazonadas.
Veinticuatro estilos con su propia tipografía y su propia paleta. Tu logo, tus colores, tu carta.
La carta se traduce sola para el turista. Alérgenos, picante y vegetariano marcados plato a plato.
Cómo funciona
El montaje lo hacemos nosotros. Tú revisas, pones tus fotos y pegas los códigos.
En papel, en PDF o en una foto. La montamos nosotros y te la dejamos lista para revisar.
Las subes desde el panel arrastrándolas. Se recortan, se comprimen y se sirven en cuatro tamaños solas.
Una hoja A4 con el código de cada mesa y tu logo en el centro. Pegas y ya estás.
Estilos
Una picada de empanadas no se ve como una vinoteca. Cada estilo trae su paleta, su tipografía y hasta la forma de sus esquinas. Elegimos el tuyo contigo.
Cartazo
cálido y oscuro
Cantina
rojo de bar
Botanic
verde de invernadero
Neon
nocturno
Parrilla
brasa y hierro
Speakeasy
negro y oro
Vinoteca
burdeos
Cervecería
ámbar y madera
Sushi
sumi e índigo
Patagonia
pizarra y hielo
Kawaii
rosa y redondo
Café
crema y madera
Empanada
masa y ladrillo
Panadería
papel kraft
Trattoria
mantel y albahaca
Caleta
azul de mar
Heladería
menta y frutilla
Poke
blanco y coral
Taquería
rosa mexicano
Cebichería
ají y turquesa
Atacama
arena y terracota
Matcha
té y papel
Diner
rojo, azul y cromo
Elegante
hueso y tinta
Cartazo
cálido y oscuro
Cantina
rojo de bar
Botanic
verde de invernadero
Neon
nocturno
Parrilla
brasa y hierro
Speakeasy
negro y oro
Vinoteca
burdeos
Cervecería
ámbar y madera
Sushi
sumi e índigo
Patagonia
pizarra y hielo
Kawaii
rosa y redondo
Café
crema y madera
Empanada
masa y ladrillo
Panadería
papel kraft
Trattoria
mantel y albahaca
Caleta
azul de mar
Heladería
menta y frutilla
Poke
blanco y coral
Taquería
rosa mexicano
Cebichería
ají y turquesa
Atacama
arena y terracota
Matcha
té y papel
Diner
rojo, azul y cromo
Elegante
hueso y tinta
Por qué fiarte
Cuatro cosas que se pueden comprobar, que es lo que diferencia una garantía de una frase bonita.
Cada restaurante vive aislado en la base de datos, con la separación forzada por el motor y no por el código. Hay 35 pruebas automáticas que lo comprueban en cada cambio.
La carta pesa 75 KB y se guarda en el teléfono tras la primera visita. Si se cae el wifi a media cena, el comensal sigue viéndola.
Todos los estilos están medidos contra el estándar de accesibilidad WCAG AA. Ninguno sale a producción si un precio o un nombre baja del mínimo legible.
La carta se publica con un contrato abierto y documentado. Si algún día te vas, te llevas tus datos y tus fotos.
Precios
Se paga por local y por mes, sin permanencia. El montaje de la carta va incluido.
Para el local que quiere dejar de imprimir cartas.
Consúltanos
Cuando el comensal además pide desde la mesa.
Consúltanos
Cadenas y locales con su propia web.
Consúltanos
Preguntas
No. Escanea el QR de la mesa con la cámara y la carta se abre en el navegador que ya trae el teléfono. No hay nada que instalar, ni registro, ni cuenta.
Lo marcas como agotado desde el móvil y desaparece de todas las mesas en menos de un segundo. No hay que reimprimir nada ni avisar mesa por mesa.
La carta pesa unos 75 KB y queda guardada en el teléfono del comensal después de la primera visita, así que se abre aunque la conexión esté mal o se caiga.
No hace falta. Los platos sin foto se ven con un fondo de color propio del estilo elegido, y puedes ir añadiendo fotos poco a poco. Las que subas se recortan y comprimen solas.
Sí. El panel es tuyo: cambias precios, descripciones, fotos y el orden de los platos cuando quieras, y el cambio se ve en la carta al instante.
Si nos pasas tu carta, la dejamos montada y lista para que la revises. Desde que la apruebas hasta tener los QR impresos en las mesas son minutos.
Mándanosla como la tengas —en papel, en PDF o en una foto— y te la devolvemos montada para que la veas funcionando. Sin compromiso.